El doce de febrero de 2012 se estrenó Comic Book Men junto al regreso de la segunda temporada de The Walking Dead, debe ser por el grupo objetivo de la serie: los frikis.
El reality está ambientado en Jay & Silent Boy’s Secret Stash, la tienda de cómics de Kevin Smith(aunque él no trabaja allí) y que administran sus amigos Walt Flanagan (el gerente de tienda y que aparece en varias de las pelis de Smith y ademas por ser el dibujante de Batman: Cacofonía), Mike Zapcic y Ming Chen. Además dentro de la tienda nos encontraremos a Bryan Johnson, el cual no esta contratado, pero se pasa el día allí.

El programa imita a otros realities basados en tiendas (por ejemplo LA Ink, El precio de la historia) pero incluye además la grabación del podcast The Secret Stash (que se puede descargar al finalizar el episodio), donde van comentando los episodios. Este formato, aunque ya esta bastante repetido, le da un aspecto bastante interesante e incluso innovador.
Frikismo Everywhere
Los capítulos comienzan con los cinco en el estudio de grabación, donde Kevin Smith lanza la típica pregunta friki (con qué superhéroe te identificas, qué superpoder te gustaría tener, etc…) para después pasar a comentar lo que ha ocurrido en la tienda y en sus vidas.
Capitulo tras capitulo, y tal como en realitis de el mismo estilo, a la tienda llega una persona con una caja o maletín con comics antiguos y otros objetos de colección para ver qué valor tendría y si los podrían vender. Y la verdad es que uno ve cosas que ni sueña con verlas: posters de ‘Dawn of the Dead’, un sable de luz original de ‘Star Wars’, primeros números de ‘Nick Fury: Agent of SHIELD’ o diversas primeras apariciones de Robin, Wonder Woman, etc. Cada vez que un articulo cuenta con un dato Frik, aparecen cuadros estilo cómic el que nos cuenta datos importantes que debemos saber, por si quieres quedar como erudito frente a una chica en una fiesta frente a tus amigos.
Por cierto, en este sentido lo mejor son las caras que pone la gente cuando Walt les dice que no les puede pagar todo lo que piden (claro, en una tienda no pueden pagar lo mismo que pagaría un particular) y empieza a negociar con ellos. Complementando a estas escenas nos encontramos con diversos cortes del podcast filmado comentando cómo fue la transacción para entender un poco lo que pasa por la cabeza de los tres dependientes cuando ven lo que les ponen encima del mostrador (aunque sus caras son un auténtico poema muchas veces).



Me encanta esa serie sobre todo las estupideces de bryan