OpenAI prepara su primer dispositivo para el hogar: un altavoz con IA que se mueve y “ve” sin pantalla

La lógica de los asistentes domésticos no ha cambiado mucho en la última década: el usuario da una orden y el dispositivo la ejecuta. OpenAI quiere romper ese esquema reactivo con un nuevo hardware que actúe como una presencia continua en la casa, capaz de anticipar necesidades y aprender del entorno sin esperar una instrucción explícita. Según informes de Bloomberg, la compañía está desarrollando un altavoz con cámara, sin pantalla y con batería recargable que funciona como la encarnación física de ChatGPT.
Más que un altavoz: un ordenador diseñado para la IA
El prototipo, aún sin presentación oficial, se describe internamente como un ordenador concebido específicamente para la inteligencia artificial, no como un altavoz inteligente convencional. Su diseño permite desplazarse por la vivienda gracias a elementos mecánicos internos, lo que refuerza la sensación de “personalidad” y expresividad durante la interacción. Incorpora una cámara y sensores avanzados para comprender el contexto espacial y las rutinas del usuario.
El cerebro conversacional será GPT-Live, una evolución del modo de voz avanzado lanzado a mediados de 2026. Esta tecnología permite escuchar y hablar simultáneamente, gestionando interrupciones y cambios de tema con fluidez humana. El dispositivo podrá controlar electrodomésticos conectados, reproducir multimedia, responder mensajes y actuar como un asistente proactivo que, con el tiempo, aspira a convertirse en un “experto” en la vida de su propietario accediendo a información personal como correos electrónicos.

El factor Jony Ive: diseño de élite y fuga de talento de Apple
La apuesta por el hardware tiene un arquitecto visual de peso: Jony Ive, exjefe de diseño de Apple. OpenAI adquirió en 2025 su startup io Products por 6.500 millones de dólares, y su estudio LoveFrom lidera la estética de esta nueva familia de dispositivos. Alrededor del proyecto se ha concentrado un equipo de más de 400 exempleados de Cupertino, incluyendo figuras clave como Tang Tan (exvicepresidente de diseño de producto) y Evans Hankey (exresponsable de diseño industrial).
Esta concentración de talento explica la ambición del dispositivo, pero también el origen de un conflicto legal mayor. La entrada de OpenAI en el hogar la sitúa en competencia directa con Amazon (Alexa), Google (Gemini/Nest) y el propio HomePod de Apple, pero con una propuesta diferenciada: ausencia de pantalla, movilidad física y una IA generativa nativa como núcleo, no como complemento.

La demanda de Apple: riesgo de retraso en el lanzamiento
Apple ha presentado una demanda en California acusando a OpenAI de apropiación indebida de secretos comerciales. La denuncia señala una actuación coordinada para obtener información confidencial sobre diseños, fabricación, proveedores y cadena de suministro. Se mencionan específicamente dos exempleados: Chang Liu, acusado de no devolver un portátil y descargar archivos, y Tang Yew Tan, sospechoso de enviarse datos de proveedores antes de irse.
OpenAI rechaza las acusaciones, argumentando que su dispositivo difiere radicalmente de cualquier producto de Apple y que no tiene interés en secretos ajenos. Sin embargo, la tecnológica de la manzana solicita una orden judicial que podría frenar la comercialización. Los planes internos, según Bloomberg, apuntaban a una presentación en 2026 y un lanzamiento en 2027, plazos que ahora penden de la resolución judicial.

Un ecosistema de cinco dispositivos y el reto de la privacidad
Este altavoz móvil es solo la primera pieza de un puzzle mayor. OpenAI trabaja en aproximadamente cinco dispositivos distintos, incluyendo wearables, robots domésticos y un terminal móvil con IA que podría aspirar a sustituir al smartphone. La estrategia es vertical: controlar el modelo, el software y el hardware para ofrecer una experiencia unificada.
En el mercado europeo, donde la penetración de asistentes de voz es alta, la propuesta sin pantalla encaja con la fatiga por notificaciones visuales. No obstante, la privacidad será el talón de Aquiles: un dispositivo que escucha, ve y se mueve por la casa requiere controles de datos transparentes y robustos para cumplir con el RGPD y ganar la confianza del usuario. El éxito final dependerá de si OpenAI logra replicar el impacto cultural del iPhone, pero esta vez llevando la IA generativa del chat al salón de casa.
Fuentes de referencia: Cobertura tecnológica de Bloomberg | Anuncios oficiales de OpenAI | Sala de prensa de Apple



