Un nuevo estudio realizado por investigadores en la Universidad Villanova y la Universidad Rutgers que fue publicado en Psychology of Popular Media Culture revela que no hay evidencia que pueda demostrar que los videojuegos violentos llevan a un incremento en los crímenes de la vida real.
Para llegar a este resultado, los analistas estudiaron cuatro distintas bases de datos, en la cuales compararon los meses y años en los cuales títulos violentos como Grand Theft Auto eran más populares y los crímenes realizados en esos mismos periodos.
Esto es lo que en resumen descubrieron los investigadores:
“Las tendencias anuales en ventas de videojuegos en los últimos 33 años no tienen relación con los crímenes realizados en ese periodo y hasta cuatro años después. Inesperadamente, las ventas mensuales de videojuegos estaban relacionadas con disminución en asaltos y no tienen relación con homicidos. Busquedas por guias para videojuegos violentas también están relacionadas con disminuciones en asaltos y homicidios dos meses después. Finalmente, los homicidios tienen a dismiuir en los meses siguientes al lanzamiento de un popular juego con clasificación M.”
“Descubrir que un hombre que cometió un crimen también jugaba juegos como Call of Duty, Halo, o Grand Theft Auto, es tan inútil como destacar que el criminal estaba usando calcetines.”
¿Cómo les quedó el ojo? Si quieren saber más de este interesante estudio pueden encontrarlo aquí o buscarlo por su nombre: “Violent Video Games and Real World Violence: Rhetoric Versus Data”, por si desean encontrar más información.




