Reseña PC y videoreseña Xbox One de Titanfall

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TitanfallReseña

La clave está en los juegos, después de todo, el hardware es lo de menos.” La anterior es una frase que se ha escuchado muy a menudo cuando se aproxima el lanzamiento de una nueva consola de videojuegos y hasta cierto punto, es una verdad absoluta. El primer Xbox tuvo Halo: Combat Evolved, Xbox 360 tuvo en su momento a Gears of War, y para su tercera generación, Microsoft apostó en grande por un estudio relativamente nuevo y una IP que en el papel sonaba arriesgada, esta IP responde al nombre de Titanfall y llegó a Xbox One con la premisa de convertirse en el primer gran juego disponible en la plataforma, una tarea que cumplió, aunque no de la manera esperada.

Titanfall es a grandes rasgos un FPS que toma los mejores elementos de sus congéneres y los combina de buena manera otorgando una experiencia de juego muy satisfactoria, sin embargo, por razones que desconocemos, el titulo carece por completo de una campaña de un jugador y se centra únicamente en otorgar una experiencia multijugador con ligeros guiños a una historia que se desarrolla en segundo plano, lo que representa un movimiento arriesgado y sorpresivo viniendo de mano de los creadores de Modern Warfare.

Como mencionamos previamente, Titanfall cuenta con un modo de historia por demás peculiar que se ejecuta a la par de las partidas multijugador. Para el caso, tendremos a nuestra disposición 9 “misiones” en las que podremos conocer un poco del trasfondo del conflicto que se desarrolla entre la IMC (Interstellar Manufacturing Corporation) y la milicia. El juego nos otorga la posibilidad de jugar 9 misiones en ambos bandos, lo que de cierta forma, nos otorga una mejor perspectiva de lo que existe detrás de esta guerra. Contrario a lo que pueda parecer y a lo atractivo del concepto, la realidad es que esta narrativa está implementada de una muy mala manera, pues aunque la mecánica funciona muy bien para hacernos sentir que estamos en un verdadero campo de batalla, su existencia no aporta absolutamente nada a la narrativa, y las pocas ocasiones en que se nos revele información realmente interesante, tendremos que elegir entre ir a un lugar seguro y prestar atención a los diálogos de los NPC a costa de no hacer absolutamente nada, o entender a medias la poca historia que se narra mientras jugamos una partida de forma tradicional.

El principal problema de esta modalidad, es que de no ser por esas pequeñas grabaciones previas a cada partida y las problemáticas conversaciones en medio de la batalla, no existe diferencia alguna entre esta campaña y una partida multijugador cualquiera, e incluso resulta más que evidente que su razón principal de ser, es otorgarle un contexto a cada uno de los 15 mapas incluidos en el juego, tarea que tampoco se lleva muy bien acabo considerando que es en realidad muy poco lo que se nos dice sobre ellos fuera del clásico “esta locación resulta vital para obtener ventaja en la guerra” o “debemos defender esta posición para proteger a los civiles”. Un detalle que si resulta atractivo, pero de nueva cuenta, fue mal aprovechado, son las conversaciones tipo PIP en las que mediante pequeños recuadros, se nos indica el resultado parcial de la partida, el tiempo restante para desplegar un titan o algún acontecimiento relevante de la partida. En resumidas cuentas, el modo “campaña” se siente en extremo forzado y en determinados casos hubiera resultado preferible que Respawn prescindiera por completo de el, o que lo resumiera mediante pequeñas cinemáticas de la misma forma en que Halo 4 lo hizo con Spartan Ops.

En ocasiones, las partidas inician con secuencias pre-establecidas, lo que otorga una mucho mejor inmersión a la partida.
En ocasiones, las partidas inician con secuencias pre-establecidas, lo que otorga una mucho mejor inmersión al juego.

Una vez terminado el modo campaña y desbloqueado los 3 titanes , podremos tener completo acceso a la ligera variedad de modos multijugador disponibles, mismos que son el verdadero corazón de Titanfall. En este sentido, Respawn no arriesgó demasiado y es por eso que tenemos presentes las clásicas modalidades del genero FPS: Artrition (el equivalente a asesino por equipos), HardPoint (similar al modo territorios de Halo), Capturar la bandera, y el que podría ser el único propio del juego llamado Pilot Hunter, donde la única manera de sumar puntos es aniquilando a otros pilotos, dejando fuera de la ecuación a los personajes controlados por la IA y a los titanes (que se pueden emplear, pero no otorgan puntos). Tal vez se podrían hechar en cara la falta de modalidades de juego originales o la poca variedad, pero dado que el estilo de juego en Titanfall se presta muy poco a la estrategia (comparado con Battlefield), todos los modos existentes se sienten apropiados, con excepción de Last Titan Standing, que resulta el menos entretenido debido a que incita al ritmo de juego lento y estratégico.

Al inicio hacíamos mención de que Titanfall tomaba los mejores elementos de los FPS más populares del mercado y los hacia funcionar en conjunto, lo que es sin duda uno de los mejores atributos de la obra de Respawn. Basta dar inicio a una partida. para ver que muchos de los elementos que hicieron grande a Modern Warfare están presentes, tales como el ritmo de juego acelerado, y los perks (aqui llamados burn cards), que otorgan mejoras temporales a nuestro piloto. Donde Titanfall se separa de la obra previa de Zampella, es que en ningún momento se promueve el permanecer estático en una zona segura para después hacer el tan famoso camping, esto debido a que simplemente no hay zonas seguras y lo que si hace en su lugar, es promover el estar en constante movimiento como en el multijugador de Halo 4, pues en una partida en la que los jugadores pueden llegar desde absolutamente cualquier angulo, permanecer en una misma posición suele significar una muerte rápida.

En Titanfall, el área de juego no se limita al suelo, por lo que será común ver refriegas en techos y paredes
El área de juego no se limita al suelo, por lo que es común ver refriegas en techos, paredes e incluso sobre Titanes

Donde Titanfall en verdad brilla y se separa del resto de sus competidores en el género es en el campo de batalla, donde hasta 12 jugadores pueden participar en partidas multijugador repletas de acción y con un ritmo de juego que raya en lo frenético. El primer gran aspecto de este titulo multijugador, es que la barrera del campo de batalla se elimina casi por completo y a diferencia de Call of Duty o Battlefield, los enemigos pueden llegar desde absolutamente cualquier angulo gracias a sus habilidades de parkour y doble salto. Si hubiera que comparar el ritmo de juego con otro FPS, probablemente tendría que ser con Halo 4, pese a que en el fondo, Titanfall guarda muchas más similitudes con su predecesor espiritual: Modern Warfare. Aunque la premisa respeta todas en todo sentido las reglas de los FPS, Respawn encontró la manera de darle una identidad propia al juego y es sin duda su mejor atributo, pues en el 90% de las partidas que disputamos, nos encontramos más ocupados en saltar de muro a muro eliminando enemigos, hallar las formas más creativas de derrotar a los titanes y sentirnos entes todopoderosos abordo de esos gigantes de acero, que pensando en ocultarnos en una zona del mapa para hacer la mayor cantidad de muertes fáciles posible.

Uno de los elementos que en el papel pintaba ser el más complicado del juego, era el poder tener un balance correcto entre los pilotos a pie y los poderosos titanes a los que tenemos acceso a lo largo de las partidas, pues si bien los gigantes de acero debían sentirse mucho más poderosos que sus contrapartes humanas, estos últimos debían tener también la posibilidad de defenderse sin tener que recurrir a medidas drásticas. Al respecto, el trabajo hecho por Respawn resulta de admirar, ya que no solo el equilibrio piloto / titan es correcto, sino que existe la variedad suficiente en el juego como para que cada partida sea completamente única, y así como un titan puede eliminar a un piloto con una ráfaga de balas, un pisotón o achicharrandolo con una descarga eléctrica, el piloto puede hacer lo propio al abordarlo, masacrandolo con una lluvia de balas, o utilizar una de las armas anti-titan a nuestro alcance. La forma de juego y el desarrollo de las partidas, depende por completo de nosotros como jugadores.

Aunque no son invencibles, estar a bordo de un Titan es de las mejores experiencias en el juego
Aunque no son invencibles, estar a bordo de un Titan es de las mejores experiencias en el juego

Como piloto tendremos a nuestra disposición un arsenal básico de 3 armas: El arma principal(que puede ser un rifle de asalto, una escopeta o un rifle de francotirador), el arma secundaria (de la que destaca la smart pistol que apunta autimaticamente a varios objetivos) y el arma anti-titan que supone el grupo de armas más poderosas del juego, pero que solo se puede disparar cuando se tiene en la mira a un Titan. Lo curioso es que pese a que todos los mapas están diseñados para soportar hasta 12 titanes a la vez (lo que implica que son terrenos enormes), cada mapa tiene un estilo de juego único para los pilotos y no siempre podremos fiarnos de una sola arma, lo que nos obliga a dominar las 10 armas disponibles en el juego para hacerle frente a cada situación y sacar el mejor provecho posible de las burn cards disponibles. Durante cada partida, podremos equipar hasta 3 de estas cartas para emplearlas en cualquier momento y sus utilidades van desde una reducción de 80 segundos en el tiempo de construcción de un Titan, hasta la capacidad de portar un camuflaje activo y emplearlo a placer. Algo que hay que mencionar, es que resulta en verdad decepcionante que teniendo una buena variedad de Burn Cards y el dinamismo de los mapas que se presta a la variedad, solamente haya 10 armas a nuestra disposición, sobretodo cuando otros juegos del mismo género llegan a tener un conteo de hasta 40.

Una vez a bordo de un Titan, la partida y estilo de juego cambian por completo debido a que en este caso todo se trata poder y estrategia. Los Titanes, son poderosas maquinas de guerra que podremos solicitar cada 2 minutos (tiempo que se reduce al eliminar oponentes) y que sacrifican la movilidad extrema de los pilotos en aras de un poder de fuego mucho mayor. A bordo de los Titanes, es muy importante definir la estrategia de juego que tendremos debido a que cada uno de los Titanes disponibles posee diferentes capacidades, el Strider es el Titan perfecto para los jugadores que buscan la experiencia del piloto a mayor escala debido a su enorme agilidad en el campo de batalla, lo que a su vez lo convierte en el Titan más débil, el Ogre es el opuesto de Strider y con el, todo es sobre la artillería pesada, tal vez sea el Titan más lento a nuestra disposición, pero es aquel que desearíamos tener en un combate frente a frente, por ultimo tenemos al Atlas, que se encarga de equilibrar la balanza entre Titanes y nos ofrece lo mejor de los antes mencionados gigantes aunque en una menor proporción.

Otra habilidad única de los Titanes son los campos magnéticos, que nos permiten detener balas enemigas y redirigirlas a placer
Otra habilidad única de los Titanes son los campos magnéticos, que nos permiten detener balas enemigas y redirigirlas a placer

A nivel técnico Titanfall no deja que desear, pero tampoco llega a sorprender ni rebasa las expectativas de los jugadores, gráficamente el juego no supera por mucho cualquier titulo AAA que hayamos visto en Xbox 360 y el aspecto sonoro cumple de buena manera, aunque se ve apocado por ese tinte metálico que Respawn agregó para lucir futurista. A grandes rasgos, este es uno de los pocos aspectos donde Titanfall queda muy por debajo de juegos como Halo 4 que brilló por sus efectos sonoros, o Battlefield 4 que cuenta con los mejores gráficos que hemos visto en un FPS a la fecha, pero al no tratarse de un elemento que afecte propiamente la experiencia de juego, no es material suficiente para demeritar el resto del trabajo que hizo Respawn Entertainment.

Punto aparte de lo antes mencionado, son los bots encargados de servir de carne de cañon para las partidas multijugador, sin importar en que mapa o modo de juego nos encontremos, será inevitable contar con la presencia de estos jugadores manejados por la IA del juego, y mientras que cumplen bien con su propósito de dar un contexto a la campaña y otorgar un ambiente bélico realista, su pésima habilidad en combate y el que eliminarlos tenga un valor real para el marcador de la partida y la reducción de tiempo en la solicitud de los Titanes, provoca que muchos jugadores opten por cazar a estos NPC en lugar de hacerle frente a los jugadores reales. No se trata de una mecánica de juego que arruine la experiencia, pero hubiera sido mucho más agradable que el estudio diera una IA más capaz a estos personajes para que representen un verdadero reto en lugar de ser meramente carne de cañon, o que se hubiera trabajado un poco más en una forma de aumentar el numero de usuarios reales sin tener que romper el equilibrio del juego.

Para mala fortuna, el mayor pecado de Titanfall es que constantemente nos hace preguntarnos "¿y que tal si hubiera..?"
Para mala fortuna, el mayor pecado de Titanfall es que constantemente nos hace preguntarnos “¿y que tal si hubiera..?”

Conclusiones:

Desde que Titanfall se concibió como una exclusiva de Microsoft, fue conocido como “el primer gran juego de Xbox One” y al final del día esa premisa se cumple. Correr por las paredes mientras eliminamos enemigos, abordar un Titan y destruirlo solo con un rifle de asalto, ver volar por los aires los restos de un Titan mientras su piloto se eyecta del mismo y ver a 12 titanes a la vez luchando por la supervivencia, son solo unos pocos de los grandes momentos que veremos en esta gran obra de Respawn Entertainment. Sin embargo, tambien representa un severo problema el que la oferta de contenido es poca y nos hace pensar en que esto se solucionará con futuro DLC de paga. 16 armas, 5 modos de juego y solo 3 titanes lucen como poco contenido cuando recordamos que se trata de un titulo que omitió el modo de un solo jugador en aras de entregar el mejor multijugador posible, lo que aunado a una calidad gráfica y sonora que no supera por mucho lo ya visto en Xbox 360, hace de Titanfall el juego de la eterna pregunta: “¿Y que hubiera pasado si..?”

No hay que mal entenderlo, Titanfall es un grandioso juego, y aunque no reinvento el genero de los FPS, si le dio esa frescura que tanta falta le hacia y sus beneficios superan sin duda a las desventajas, pero no podemos evitar preguntarnos, cual hubiera sido el resultado de haber existido un par de meses más de desarrollo que permitieran la integración de más contenido.

  • Lo bueno: Gran ritmo de juego y equilibrio entre pilotos y Titanes. Ningún mapa se siente sobrado o aburrido. El ambiente de las partidas y los dialogos ingame otorgan una muy buena inmersión. Controles responsivos.
  • Lo malo: Aspecto gráfico que no destaca. Poca oferta de contenido para un titulo 100% multijugador. No hay multijugador local.

Para finalizar les tenemos en combo la videoreseña oficial de este titulo realizada por AndrewGames no se la pierdan:

Video reseña versión Xbox One:

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