Reseña: State of Decay (Xbox 360)

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Sin título
Un verdadero juego de supervivencia que opaca a muchos de su genero

Resident Evil, Left 4 Dead y Dead Rising son los 3 juegos más icónicos de zombis en la actualidad y tienen un mismo factor en común: En todos estos juegos tomamos control de un personaje con un excelso entrenamiento militar y condiciones físicas solo dignas de Rambo que consiguen un final “feliz”, y que de alguna manera logran cosas que seguramente el 99% de la población común solo podría llevar a cabo en sueños. ¿Qué ocurriría si un videojuego nos pusiera en el papel de un pequeño grupo de supervivientes, que sean realmente humanos, que no tengan ni idea de lo que ocurre y cuya mayor preocupación fuera hacer todo lo posible por tener un día más de vida? La respuesta a estas preguntas se encuentra en State of Decay, uno de los pocos juegos actuales que toman a los zombis como una seria amenaza para los seres vivos y cuyo enfoque no es eliminar a los entes no-muertos o descubrir la verdad para derrotar a una compañía mutinacional, su enfoque es buscar alimentos, medicinas y básicamente todo lo que un humano realmente necesitaría en una situación como esta.

La aventura de State of Decay toma lugar en un pequeño bosque de los Estados Unidos que ha sido completamente cercado por la milicia debido a una “extraña” epidemia que ocasiona que toda persona que muera regrese como un ente que solo busca alimentarse. Inicialmente tomaremos el papel de Marcus, un simple ciudadano que ha ido de pesca para escapar del caos de la vida urbana y que tendrá la mala fortuna de regresar a tierra firme en el momento exacto en el que el virus se ha propagado a grandes escalas, sin embargo conforme progresemos en el juego conoceremos nuevos supervivientes y tendremos la oportunidad de controlarlos para expandir nuestras opciones de búsqueda, pues cada persona que encontremos en este mundo cuenta con habilidades y talentos únicos que nos ayudarán a llegar al final del día.

Como lo mencionamos al inicio, State of Decay es completamente diferente a los juegos zombi que conocemos hoy en día, la comparación más cercana que se puede hacer es con la franquicia Grand Theft Auto debido a como se desarrolla su universo, todo se ejecuta en tiempo real y nuestras acciones afectan lo que ocurrirá a mediano o largo plazo en nuestra aventura. Como consecuencia directa de lo anterior, nuestros personajes tienen necesidades humanas, no pueden correr y golpear eternamente, las heridas no sanan milagrosamente con el tiempo y si jugamos con ellos de forma continua podremos terminar lesionándolos a tal punto que no tendremos otra opción más que dejarlos morir en el medio de la nada, lo que ocasiona que cambiar de personajes en plena partida es una de las principales mecánicas de juego de toda la aventura, para ejemplificar lo anterior, si tenemos a un miembro del equipo con una lesión ligera y no le damos descanso, ocasionaremos que su pequeña lesión se convierta en algo mucho más serio y pueda morir sin que podamos hacer absolutamente nada, y considerando que los personajes mejoran sus aptitudes conforme juguemos con ellos, perder a un miembro del equipo es un lujo que casi nunca nos podremos permitir.

Mejorar las aptitudes de cada uno de los personajes que logremos rescatar a lo largo del juego forma solo una muy pequeña parte de toda la aventura, pues dichas aptitudes las emplearemos en el momento en que tengamos que abandonar nuestro pequeño refugio en busca de recursos vitales como medicinas, alimentos y armas de todo tipo. Será justo en estos segmentos donde conocemos la verdadera cara de State of Decay, ya que en nuestro proceso de búsqueda encontraremos en el camino hordas de muertos vivientes que no siempre podremos combatir, ya sea porque nos superan ampliamente en número o porque no tenemos con que defendernos de ellos, lo que nos obliga a ser sigilosos en muchas ocasiones y a combatir solamente cuando sea explícitamente necesario.

Los medicamentos serán un elemento clave para la supervivencia
Los medicamentos serán un elemento clave para la supervivencia

Aperitivos, analgésicos y armas improvisadas serán nuestro objeto de búsqueda principal durante las expediciones a los diversos poblados del mapa, estas búsquedas tomarán varios segundos y en muchas ocasiones harán el ruido suficiente como para llamar la atención de algunos infectados cercanos, dejándonos con la opción de huir a la brevedad para buscar un lugar de búsqueda más seguro o combatirlos por un botín que no sabremos si vale la pena, pues todos estos elementos se generan de manera aleatoria y existen las mismas probabilidades de encontrar una escopeta que de hallar una rama de madera para combatir, otorgándole un enorme valor de rejugabilidad al título.

Todo lo que recolectemos lo podremos llevar de manera provisional en la mochila que llevamos al hombro, pero cada personaje tiene un límite de peso que puede soportar y dependiendo de su tamaño, cada mochila solo podrá almacenar de 4 a 12 elementos, por lo que eventualmente deberemos llevar lo que no nos sea vital en el momento a nuestro refugio. A lo largo del juego, podremos encontrar diversos refugios en los que podremos almacenar nuestros bienes, curar a nuestros heridos y mantener a salvo a los supervivientes que encontremos en nuestras búsquedas, sin embargo estos los tendremos que fortificar para que no se vean arrasados por las hordas en nuestra ausencia, para lo que habrá que recolectar elementos de construcción y en determinado momento, hallar un lugar más grande que permita mantener a salvo a más personas.

Para obtener algunas de las principales mejoras de los personajes, no bastará con explorar y eliminar zombis si no que habrá que leer y entrenar sobre el área que deseemos mejorar, desgraciadamente internet no es más una herramienta útil y deberemos aprender estas técnicas al estilo clásico, por medio de bibliotecas y centros de entrenamiento especializados que deberemos construir por nuestra cuenta. Desafortunadamente la naturaleza del propio juego no nos permitirá explorar todas las opciones en una misma partida, pues si bien no existe un determinado límite de tiempo para las misiones, el hecho de que todo ocurra en tiempo real ocasiona que las misiones se puedan llegar a complicar mucho más allá de nuestras capacidades al obligarnos a combatir hordas enteras que pocas horas atrás pudieron haber sido solo un pequeño grupo.

Fortificar refugios se volverá clave para la supervivencia del grupo
Un refugio sin fortificar será inútil contra las hordas de no-muertos

Al hablar de los detalles técnicos de State of Decay, nos encontramos en una situación un tanto ambigua en la que podemos alabar la inteligencia artificial de los zombis que cambian su comportamiento acorde a su etapa de infección (inicial, corredor, aullador y otras más), la magnífica evolución constante de sus ambientes y su amplio mundo, pero también podemos criticar que en numerosas ocasiones los zombis atravesarán paredes debido a las constantes fallas con la caja de colisiones y el pobre estilo gráfico con el que cuenta, además de unos controles de manejo de vehículos que contrastan por completo con lo hecho en el juego en general. Se trata de ligeras fallas que pueden llegar a entorpecer por momentos la experiencia de juego, pero que son fácilmente opacadas por las bondades del mismo, sobre todo en lo que se refiere al aspecto gráfico, pues hay que tener en cuenta la magnitud del mapa de juego que se trata de un juego arcade que no pesa más de 2GB.

En lo que se refiere a la música del juego y el doblaje en general, se trata de aspectos muy bien pulidos y que ayudan a adentrarnos en la experiencia de los diversos personajes con los que jugamos, lo que en la mayoría de los casos es un aspecto positivo, pero nos dará un sentimiento de culpa verdadera cuando los veamos morir a causa de un descuido nuestro o simplemente porque nos olvidamos de tratar la lesión de una de las tantas personas que tenemos a nuestro cargo, como lo mencionamos antes, puede llegar un momento en el que tengamos tantas tareas encima que comencemos a descuidar algunos elementos que no fueron importantes en determinada situación. Un claro reflejo del nivel de realismo con el que se cuenta.

  • Conclusiones:

Un juego que se sale por completo de lo tradicional para otorgar una experiencia que todo jugador amante de los zombis ha soñado por años, esa es una forma adecuada de describir a State of Decay. Desgraciadamente hablamos de uno de esos juegos que es amado por un grupo de personas y odiado por el resto al ser un titulo que ofrece una experiencia completamente diferente a la de títulos como The Last of Us y es algo que para muchos podría significar algo malo. Si buscas una experiencia completamente realista y que refleje como sería el mundo en un apocalipsis de este tipo, entonces State of Decay es un obligado a tener, pero por otro lado, si la acción, gráficos en HD e historias sobre la supervivencia de la humanidad son lo tuyo, tal vez la obra de Undead Labs te resulte algo poco emocionante y aburrida.

  • Lo bueno: Un juego de zombis que finalmente hace justicia a los muertos vivientes, haciendo enfoque en la supervivencia y no en la acción trepidante del clásico soldado superhéroe que vemos en otros juegos. Un mundo enorme en constante cambio y mecánicas de juego que resultan en extremo novedosas para un juego descargable.
  • Lo malo: Constantes errores con la caja de colisiones que complican en ocasiones el juego mucho más allá de lo necesario, un mal control de vehiculos y un estilo grafico que deja que desear para los standares de la actual generación de consolas, aunque este se deba a las limitaciones de peso de XBLA.

 

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