Reseña Sonic: Lost World (3DS)

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Aunque Sonic: Lost World fue lanzado el 22 de octubre (para América) y a pesar de tenerlo unos días antes, me tomó tiempo pensar en una reseña que hiciera honor a este regreso (mío) a los orígenes de Sonic.

En sus inicios, Sonic fue un juego de plataformas diferente, caótico, las primeras veces que lo tocamos seguro no sabíamos qué estábamos haciendo. La velocidad nos impedía avanzar en orden, lo único que teníamos para sortear los obstáculos eran nuestros reflejos. Un juego veloz, múltiples alternativas, una música encantadora son una fórmula que le funcionó a Sega.

Sin embargo, con lo que respecta a este personaje, no todo es miel sobre hojuelas y este erizo azul ha tenido sus épocas oscuras, ha ido y venido en diversas plataformas —no siempre con la calidad deseada, ni con la mezcla exacta de la fórmula que le dio días de gloria— al grado que muchos fanáticos se han quedado en el camino.

Sonic Lost World

Sonic: Lost World no es el mejor juego de la franquicia, sin embargo, es un gran regreso a sus orígenes. Los elementos que hicieron grande a este personaje, se encuentran presentes en este juego. Quizá no en la proporción exacta, pero la velocidad, las diversas alternativas y perspectivas para completar un nivel nos harán sentirnos en ese pinball-plataformero de antaño.

El estudio encargado del desarrollo de la versión de 3DS es Dimps, quienes ya tienen experiencia con juegos de Sonic en el pasado, de hecho, este es su segundo juego de la franquicia que desarrollan para el Nintendo 3DS.

En Sonic: Lost World correremos sobre siete mundos en una campaña que tiene una duración aproximada de ocho horas. Los mejores niveles están excelentemente bien diseñados, llenos de vías alternas y secretos ocasionales que tendremos que descubrir, lamentablemente no todos los niveles son iguales y nos toparemos con algunos más sencillos que no tienen esa magia.

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Los primeros niveles son sencillos, pero divertidos y nos sirven para experimentar con las nuevas habilidades de Sonic. El manejo de Sonic es intuitivo, simple y bien incorporado. Aunque la cámara deja mucho que desear, es difícil acostumbrarse y nuestra visión es, muchas veces, limitada. Lo que producirá muchas muertes involuntarias.

Otro inconveniente es que algunos niveles utilizan el giroscopio de la portátil, de hecho algunos power-ups requieren de estas maniobras, lo que impedirá que se juegue en público. Estos controles de movimiento son una parte importante en niveles especiales, pero es bastante incómodo.

Los niveles de Sonic: Lost World podemos clasificarlos en dos variedades: niveles 2D clásicos que imitan la vieja escuela de los juegos del Sega Genesis, y los niveles en 3D, en los que la carrera hasta el final tiene varios caminos (y los que presentan problemas con la cámara).

Sonic Lost World3

Los niveles en 2D (side-scrolling) no sufren de la cámara, el único problema de esta versión es la velocidad, pues parece quedarnos a deber, tiene un límite. Y después de unas horas jugando, sentirás que no es suficiente.

Sonic Lost World2

A pesar de estos leves tropiezos la sensación de velocidad es bien transmitida visualmente. Los gráficos coloridos y las cinematecas, además, lucen bastante bien en la pantalla del 3DS. Y aunque no hablaremos de la historia, es disfrutable. La música orquestal está muy bien integrada al juego, los ritmos rápidos aportan mucho a la jugabilidad.

Acerca de

Ausser

Videojugador desde el Atari 2600, editor encargado de la sección de originales. Podcaster y entusiasta de la tecnologia.Conversemos en Twitter: @Ausserkraft

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