Metro: Last Light

Plataformas: Xbox 360 / PS3 / PC

Fecha de estreno: 14/05/2013
Idioma: Español (Ibérico)
Subtítulos: Español
Desarrolla: 4A Studios
Publica: Deep Silver
Formato: Físico
Costo: $999 (Sugerido)

El año es 2033, el país Rusia, un desastre nuclear acabó con la vida tal y como la conocemos ocasionando un mundo post apocalíptico en el que estar en el exterior es sinónimo de una sentencia de muerte casi inmediata en caso de no usar mascaras de gas debido a la alta contaminación del aire, los habitantes de todo el país (o al menos los que lograron sobrevivir), se han refugiado en el sistema de metro de Moscú y dividido en 3 diferentes facciones que están por estallar en una guerra al mismo tiempo que deben sobrevivir a las abominaciones que la radiación ha creado.

El párrafo anterior es un breve resumen de los hechos ocurridos en Metro 2033, título que funciona como precuela de Last Light y está basado por completo en la novela del mismo nombre escrita por Dimitry Glukhovsky, en esta ocasión, la trama del juego no está basada en ninguna obra literaria aunque si en el mismo universo, y se desarrolla apenas semanas después de los eventos de 2033, con un Artyom convertido en héroe y leyenda tras eliminar a los oscuros con un ataque de misiles que fuera de descansar tras su anterior éxito, se convierte en una de las pocas armas que tiene la orden para la guerra que está por desatarse entre las 3 facciones que buscan dominar lo poco que queda de Moscú.

Durante los primeros minutos de Last Light, nos enteramos de mano de Khan que existe un último oscuro y este se encuentra en los jardines. Desde el punto de vista de Khan, los oscuros son criaturas mucho mas humanas de lo que se piensa y no representan una amenaza, lo que lleva al antes mencionado personaje a solicitar el apoyo de Artyom para dar con el oscuro y ‘lidiar’ con el debido a que este último es inmune a sus influencias. Desafortunadamente, el líder de la orden no comparte el pensamiento y le ordena a Artyom exterminar de una vez por todas a estos entes, razón por la que somos enviados a los jardines en compañia de una francotirador que se asegurará de cumplir el trabajo. Sin embargo en el momento en que creemos cumplir nuestro objetivo, la historia da un giro enorme que involucra a las 3 facciones (la línea roja,  el imperio y la orden), al ente oscuro y al propio Artyom, llevandonos a conocer todo lo que existe en realidad detrás de esta futura guerra.

Como lo comentamos al inicio, la superficie se ha vuelto un lugar inhabitable gracias a los niveles de radiación que contaminan el aire, llevando a todo ser humano a vivir en los túneles del metro. Salir a la superficie es posible empleando mascaras de gas, aunque ello conlleva tener que lidiar con los seres mutantes que la habitan. Last Light cuenta con 3 diferentes ambientes completamente diferentes unos de otros, el primero de ellos son las estaciones del metro y pequeños poblados, donde podremos explorar sin peligro alguno y comprar el equipo necesario, el segundo son los túneles abandonados en los que hay que luchar por nuestra vida contra los mutantes más agresivos que no pueden tolerar en lo mas mínimo la luz, y el último es la superficie, donde habitan los mutantes menos peligrosos pero cuyo numero es mucho mayor. Para desgracia de nuestro protagonista, deberemos cruzar en su mayoría por estos 2 últimos territorios, pero lo que es desgracia para el protagonista es fortuna para nosotros como jugadores, ya que nos otorga 2 mecánicas de juego completamente diferentes.

La mayor parte del juego se desarrolla en los túneles del metro, en estos deberemos lidiar con las fuerzas militares de las facciones rivales y con los mutantes más peligrosos en las secciones abandonadas. Al luchar contra otros seres humanos, Last Light nos ofrece la posibilidad de jugar de 2 maneras, la primera que es mediante el sigilo sin matar a algún enemigo a menos de que sea completamente necesario, y otra que involucra abrirnos paso  disparándole a todo lo que esté en el camino. Ambas maneras de juego son agradables y otorgan experiencias distintas, pero al jugar con sigilo nos daremos cuenta de los errores del título, pues habrá enemigos que jamás nos vean aunque estemos casi frente a ellos, mientras que otros nos lograrán divisar a distancias que parecieran imposibles para el ojo humano. Por otro lado, jugar al estilo de acción mostrará la pobre IA con la que cuentan los enemigos que en su mayoría, siempre siguen un mismo patrón de movimientos.

Lidiar con los mutantes tanto en la superficie como en los túneles, se traduce en una experiencia completamente diferente gracias a que estas son criaturas que atacan sin razonamiento alguno y sólo buscan eliminarnos, por lo que la IA no resulta problema al enfrentarnos con ellos. Sin importar en que territorio nos encontremos, resulta imposible esconderse de estos seres, asi que la única forma de continuar el camino es eliminándolos. Los mutantes que habitan la superficie son mas débiles que su contraparte subterránea, pero abundan en cantidad y agresividad, ocasionando encuentros en los que los reflejos son la mejor arma. En lo que se refiere a los mutantes que habitan los túneles, son criaturas mucho mas fuertes e inteligentes, pero en extremo susceptibles a la luz, haciendo vital la estrategia de apuntar y disparar.

Cuando no estemos en pleno tiroteo o en territorio enemigo, estaremos en los poblados del metro que nos ofrecen la posibilidad de admirar lo poco que queda de esta sociedad. Personajes que hablan y narran lo que ocurre a su alrededor, espectáculos que recuerdan como solía ser la vida y mercaderes que intercambian municiones de alto calibre (que son la moneda en este mundo) por alimentos, armas y municiones standar son situaciones que veremos muy a menudo. Fuera de admirar la vida de los ‘civiles’, no existe mucha interacción en estas secciones del juego, que están diseñadas para darnos un descanso de toda la acción y permitirnos adquirir y mejorar nuestras armas. En todo momento podremos portar 3 diferentes armas que pueden ser mejoradas acorde a nuestro estilo de juego, silenciadores y mirillas para pasar desapercibidos. O potenciadores y explosivos si queremos destruir todo a nuestro paso, la opción reside por completo en nosotros todo el tiempo.

Además de las municiones y armas, existen otros elementos que deberemos cuidar a lo largo de la aventura. Estar en un mundo subterráneo post apocalíptico, implica que debemos tener en todo momento mascaras de gas y filtros que nos permitan respirar y sobrevivir en la superficie. Mientras que para las secciones en los túneles nos debemos ocupar de mantener siempre cargada la linterna con la que contamos. Contrario a lo que pudiera parecer, estas mecánicas de búsqueda y recarga no interrumpen el ritmo de juego, si no que otorgan un mayor realismo y nos recuerdan constantemente el mundo en el que estamos, haciendo la experiencia mucho mas grata.

A nivel técnico, nos encontramos ante un juego bastante pulido que cumple bastante bien con su cometido. Gráficamente es de lo mejor que se puede obtener en la actual generación de consolas con escenarios muy bien detallados, la superficie nos muestra una ciudad completamente destruida que suele ser azotada frecuentemente por lluvia ácida, mientras que los túneles reflejan el intento de recrear esa sociedad y las secciones abandonadas son la clara muestra de que la naturaleza y las mutaciones siempre se abrirán paso. La música tambien refleja de buena manera la situación que vivimos a cada instante y ayuda a hacer más vivida la experiencia, aunque en ocasiones los efectos de sonido llegan a tener un desfase con lo que vemos en pantalla.

Desafortunadamente el título no está exento de fallos, y es que además de la pobre IA de los personajes humanos, existen problemas de programación que pueden llegar a arruinar la experiencia por completo. El más severo de ellos ocasiona que la consola se congele por completo y la debamos reiniciar en el acto, mientras que otros mas ligeros incluyen una lenta carga de texturas y un diseño en ocasiones demasiado lineal de la historia.

Conclusiones:

Metro: Last Light tal vez no sea el siguiente Bioshock y revolucione al genero de los FPS, pero si se separa lo suficiente de lo tradicional como para entregar una experiencia que sin duda alguna vale la pena probar. Una campaña que va más allá de las 10 horas en la dificultad standar, gameplay de gran calidad y una historia que definitivamente llamará la atención de cualquier jugador, hacen que los problemas que el juego presenta pasen a segundo termino. Si eres amante de los FPS y buscas algo diferente a la clásica experiencia de Halo y Call of Duty, entonces Metro: Last Light es una experiencia obligada.

-Lo bueno: Una sólida experiencia de juego que se aleja de la zona de confort de los FPS
-Lo malo: Algunos errores de programación e IA deficiente que pueden arruinar la experiencia.
Multijugador: Originalmente sería incluido un modo para varios jugadores, sin embargo la idea fue desechada en una etapa temprana de desarrollo ya que resultó imposible añadirlo al contexto del juego.

Acerca de

GameOverVg

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1 Comentario
  1. maillot de foot

    16 Jun 2013 ⇢ 3:11 am

    Say, you got a nice blog article.Really looking forward to read more. Want more.

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