Reseña de Starcraft II: Heart of the Swarm

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Saludos mis queridos lectores y lectoras. Hoy es mi placer presentarles una reseña de un juego que he tenido ganas de jugar desde que supe que iba a ser lanzado. Se trata de nada más ni nada menos que Starcraft II: Heart of the Swarm (Starcraft II: HotS para abreviar). La segunda parte de la épica ópera espacial de Blizzard y el juego más importante, a mis ojos, del género del Real Time Strategy (conocido como RTS para los cuates). Hay muchas cosas que tengo que decir de este juego y espero que estén listos para otro chapuzón en el mundo del conflicto Terran, Protos y Zerg.

Reseña de Starcraft II: Heart of The Swarm

Desde la última vez que estuvimos en las tierras espaciales de Blizzard, sabíamos que la historia tenía que continuar. En vez de utilizar al bando de los renegados Terran comandados por el fenomenal y carismático Jim Raynor, esta vez toca tomar control de todo el mundo Zerg y su reina, Sarah Kerrigan. La historia inicia justo al final de Starcraft II: Wings of Liberty, lo cual premia de manera muy saludable todas las horas que le dispuse a este título en el pasado. Cabe destacar que no hablaré de ninguno de los eventos del juego para no arruinarle la experiencia a nadie.

Historia

Jugando en el modo campaña, empezamos a notar una evolución de la historia que se abrió de manera tan emblemática en la primera campaña. Blizzard nos muestra que tiene la posibilidad de hacer una narración interesante y con todos los elementos que nos sorprendieron anteriormente. Es cierto que el diálogo per se está lleno de clichés y ridiculeces, pero las escenas presentan la profundidad necesaria para motivarnos a dirigir a Kerrigan y su swarm para avanzar misión a misión. La sensación de urgencia que presentan muchas de las escenas hace que entres en sintonía con cada elemento de la historia. Sigo impresionado con Blizzard por poder ser capaces de hacer que un RTS sea tan profundo en la historia que maneja. Como la cereza arriba del helado de 40 pisos, los personajes en esta ocasión son criaturas deformes y aún así, los desarrolladores lograron hacer que me interesara por ellos y tratar de entender su perspectiva en toda esta enorme guerra que ha existido por tanto tiempo.

Gráficos y Audio

 

En cuanto a la ambientación del juego tanto visual como de audio, Starcraft II: HotS se pinta solo. El juego tiene la calidad Blizzard de poder jugarlo en baja o alta resolución según tus necesidades y no presenta mayores problemas por la cantidad de opciones que te presenta. Te permite hacer todos los ajustes, dependiendo de tus propios gustos y preferencias. De hecho tuve una situación donde puse mis gráficos en el nivel que pensé que mi máquina “aguantaría” pero, como juegas con los Zerg, cuando generé un cierto número de unidades mi máquina decidió alentarse terriblemente. Después de hacer 2 o 3 cambios rápidos en el menú de opciones el juego volvió a correr como gacela y todo el cambio lo hice en muy poco tiempo (menos de 1 minuto desde el mismo menú de juego). HotS mezcla diferentes ambientes para hacer que las batallas siempre se sientan variadas y creas realmente que estás atravesando diferentes mundos para lograr tus funestas y maquiavélicas metas. Las escenas de película entre misión y misión también tienen el sello de calidad Blizzard por lo que se puede observar la atención que le prestaron a cada detalle de todo el juego (desde las paredes de la nave orgánica de los Zerg, hasta las rastas de Kerrigan). Además, modificaron un poco el motor de juego por lo que los sistemas de colisiones y explosiones se ven un poco diferentes a comparación del primer juego. Y, como juegas con los Zerg, hay un buen de efectos de sonido nuevos para cuando derrotas enemigos del swarm, que me recordaron al soundtrack que tuvo mi infancia entre insectos y zapatos. Realmente, Blizzard no hizo cambios tan notorios entre ambos juegos a nivel gráfico y de sonido, y eso es bueno. Porque su sistema en el juego anterior había sido excelente, cambiarlo mucho para esta expansión hubiera sido en detrimento de la experiencia de juego.

Gameplay

En su sentido más básico, en un juego como este, la idea es comandar a tus unidades para lograr objetivos específicos como destruir la base enemiga o salvar a algún personaje. Starcraft II: Wings of Liberty hizo un gran trabajo en hacer que esta tarea no fuera repetitiva, que había sido uno de los problemas que tenían los juegos del mismo género. Pero ahora en Heart of the Swarm básicamente trataron de hacer que cada misión se sintiera como una experiencia diferenciable e importante. Además que los objetivos secundarios de las misiones dan suficiente reto como para poder divertirse de lo lindo.

Aquí es donde los “cambios” más dramáticos son observados. Más que cambios, creo que la palabra sería mejoras. En la campaña de un jugador, tienes nuevamente la posibilidad de hacer modificaciones a tus unidades para mejorarlas. Sin embargo, a diferencia del juego anterior, aquí el proceso se siente más orgánico. Antes que nada, tienes misiones para probar las evoluciones previo a elegirlas, esto te permite experimentar para decidir que se aproxima más a tu estilo de juego. Es importante destacar que una vez tomada una evolución no hay vuelta atrás (a menos que reinicies todo el juego). En un segundo término, las opciones que te dan son dos buenas opciones, para propósitos de esta reseña sólo le pude dar una vuelta al juego, pero tengo ganas de regresar a probar la otra configuración sólo para ver la diferencia que hay a nivel operativo. Además de estas evoluciones puedes elegir entre tres opciones de mejora para cada una de tus unidades, misma que sí puedes modificar (a diferencia de las evoluciones) para cada una de las misiones.

La segunda mejora importante es que Kerrigan (la jefa de jefas) es una unidad a comandar en muchas de las misiones. El personaje puede subir de nivel y va desarrollando nuevas habilidades conforme va creciendo en la historia. Estos elementos de RPG son reminiscentes de Warcraft III para aquellos que tengan memoria suficiente. La idea está increíble porque puedes, al igual que con las mejoras de tus unidades, elegir cambiar entre los poderes de Kerrigan para probar diferentes estrategias en combate. Y, conforme va creciendo, sientes en tus manos el poder tan monstruoso que en el juego anterior te mencionaban de ella. Kerrigan de hecho es un personaje de mucho poder, en ocasiones parecería que es hasta medio tramposa su participación. Pero creo que eso alimenta más el gusto que obtienes por ella y por sus Zerg a lo largo de la campaña.

Todos los cambios de la campaña hacen que sea una experiencia diferenciada misión a misión. Sientes variedad, gran exposición a la historia en cada misión y un mundo de evoluciones y ofensivas. El único detallito a mencionar que pudo haber sido manejado de otra manera es la madre nodriza donde viajas con tus Zerg. De alguna manera esa interfaz funcionaba muy bien con la nave de los Terran pero con los Zerg siento que fue lo único que me rompió un poco la inmersión al mundo de Starcraft. Aún así, falta la mejora más importante y la que va a dejar a muchos gamers sonriendo de aquí a la siguiente expansión.

Multijugador

Los cambios en multijugador son varias mejoras que buscan volver más eficiente este modo de juego. Fueron tantos que no me alcanzaría esta reseña para meterlos todos pero trataré de abreviar los que me resultaron los más importantes y divertidos. Primero, al igual que pasó cuando la expansión de Brood War salió para el Starcraft original, HotS mejora muchos de los aspectos del primer Starcraft II. De entrada, el combate ahora se da mucho más rápido con las 3 facciones teniendo pequeños ajustes en sus unidades ya sea para su producción o para su uso. Además se introdujeron algunas unidades nuevas, lamentablemente no son unidades heroicas como en la campaña, pero su uso también es necesario y entretenido. Otro aspecto que me encantó es que hayan puesto todo un sistema para aprender a jugar Starcraft II en modo multijugador, con los tutoriales necesarios para permitir que los jugadores inexpertos aprendan a hacer todo lo que hacen los veteranos y darles pelea. Finalmente, el detalle que más me gustó de todos, siempre has podido ver un juego en modo espectador, pero ahora puedes saltar en alguna de las repeticiones que estás viendo para tomar el control de una facción y terminar la pelea. Las posibilidades de esto son excelentes para aquellos que gustan de coleccionar los juegos de los profesionales y les gustaría ver si tienen la madera para vencerlos.

Conclusiones

Hace unos años, cuando Blizzard anunció que Starcraft II iba a ser una experiencia partida en tres juegos, francamente me enojé. Pero ahora, que veo el segundo de sus tres productos, tengo que aceptar que fue lo mejor que pudieron haber hecho. Starcraft II: Heart of the Swarm es un juego que contiene la misma fórmula que su predecesor pero con pequeños cambios para mejorar la experiencia. Es cierto que la forma de jugar no cambia mucho en la superficie, pero es en los detalles donde el equipo de Blizzard hizo de su experiencia de juego algo memorable y divertido. Desde los elementos de evolución y RPG, la ópera espacial y el mundo de horas de juego que tiene el contenido multijugador, este juego tiene todo lo que necesita para mantener el cinturón del mejor RTS. Con esto los dejo mis queridos compatriotas y aliadas en la guerra interespacial, esperando que esta reseña los entretenga.

Hell, it’s about time…

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1 Comentario
  1. Jorge

    05 Abr 2013 ⇢ 5:32 pm

    Hola Sr. Burguete

    Le escribo para hacerle una pregunta ¿por qué cambió su estilo en ésta nota? Se lo pregunto porque no me gustó la forma tan seccionada y mecánica que nos ha presentado su experiencia con Starcraft II.

    Considero aburrido y tedioso presentar una reseña por secciones porque de esa manera es muy difícil transmitirle a los lectores la experiencia que usted tuvo con el producto, así sean juegos video u otro objeto. Le comento que cuando leí su nota, ésta no me generó un verdadero deseo por jugar éste título dado a que no dio prioridad a describir su experiencia y lo que le hizo sentir Starcraft II al jugarlo. Me gustaría que sus reseñas futuras vuelvan a ser como antes.

    Saludos,

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