Hubo un tiempo en que los videojuegos no tenían historia, sólo se trataban de pasar la pelotita de un lado a otro, subir escaleritas mientras se saltaban barriles o comer puntitos mientras escapabas de los fantasmas. Cuando llegaron las historias a los videojuegos se originaron dos géneros: RPG y point and click; del cual su máximo exponente es “Monkey Island“.
Tim Schafer nació el 26 de julio de 1967 en Sonoma California. Desde su juventud Schafer tenía curiosidad por la computación, era parte del club de computación en su secundaria e incluso creó un programa para un profesor de Biología. Su curiosidad de extendió gracias al Atari 2600 y Atari 800, el cual, incluía teclado y fue ahí donde Schafer empezó a programar. UC Berkeley fue la universidad que tuvo el honor de educar a Tim Schafer en la carrera de Ciencias de la Computación, pero fue hasta que se graduó que Tim se dispuso a buscar trabajo, esta decisión lo llevo a LucasArts; después conocida como Lucas Films.
Fue en esta grandiosa empresa donde Tim Schafer demostró su talento cómico, en un principio participó en pruebas de juegos como Indiana Jones y Loom, pero fue Monkey Island el que le dio la gran oportunidad de brillar. En 1990 Schafer, junto con Dave Grossman, se hace responsable de gran parte de los diálogos dentro de los dos primeros títulos de Monkey Island; estos diálogos, son los que le dieron fama a los point and click y a Lucas Films como principal creador de este género. En 1993 Tim Schafer toma las riendas de un nuevo proyecto, la secuela de Maniac Mansion, en esta segunda parte Schafer quiso experimentar con la temática de viajar en el tiempo y de igual manera, usaron graficas estilo caricaturesco para crear un ambiente mucho mas cómico. Así nació: Maniac Mansion: Day of the Tentacle.
El talento y chispa cómica de Tim Schafer habían salido a relucir y era momento de que emprendiera en un proyecto totalmente de su creación, esto lo llevo a pensar en varios escenarios que pudieran ser interesante. Ya había navegado los mares con los piratas y viajado en el tiempo con un par de extraterrestres, era hora de algo nuevo pero igual de divertido y el mundo de los motociclistas fue su inspiración. Full Throttle, lanzado en 1995, es un gran juego donde lidereas una pandilla de motociclistas, este nuevo personaje es mucho más atrevido e irresponsable en muchos de sus actos reflejando muy bien la libertad de los motociclistas.
La época de las graficas a 3D había llegado y Schafer no se quería quedar atrás, cabe mencionar que a él nunca le gusto el aspecto acartonado que tenían estas graficas y fue, como caído del cielo, que vio las muy mexicanas calaveras de papel mache, con formas burdas y el simple dibujo de los huesos; ahí visualizó las posibilidades del motor grafico a su disposición, esta fue la inspiración para Grim Fandango, uno de los juegos más destacados dentro de la carrera de Schafer.
El inicio del milenio marco para Schafer el inicio de un nuevo camino, había dejado a Lucas Films atrás para crear una nueva compañía llamada Doble Fine Productions, la cual, dio nacimiento a Psychonauts; juego lanzado para Xbox en el año 2005 ganando el nombramiento de juego del año por parte de Eurogames. Pasaron cuatro años para que viéramos un nuevo proyecto por parte de Tim Schafer, pero esta vez no estaba solo; en este nuevo proyecto tuvo la colaboración de Jack Black. Juntos crearon un juego inspirado en el heavy metal y su asociación con demonios y criaturas míticas. Así nació: Brutal Legend, disponible para PS3 y Xbox 360. Lamentablemente EA cancelo los planes de crear una secuela, pero Tim no se podía quedar con los brazos cruzados y empezó a trabajar en nuevos títulos.
En 2010 Doble Fine nos presento Costume Quest, un juego arcade de aventura donde los personajes son niños que, conforme cambian de disfraces, obtienen diferentes habilidades. Un año después llega a nuestras manos Stacking, un título inspirado en las muñecas rusas “matryoshka”, el fuerte de este título son los acertijos que resuelves al manejar muñecas de diferentes tamaños con habilidades muy particulares. Estos dos títulos fueron desarrollados por Double Fine, pero distribuidos por THQ. Once Upon a Monster es, hasta ahora, el último proyecto de Tim Schafer. En esta ocasión su ingenio será canalizado por medio de los carismáticos personajes de Plaza Sésamo y la muy bien adaptada tecnología de Kinect.
Tim Schafer es un personaje que no crea juegos siguiendo la corriente de la popularidad, el piensa en la diversión y en escenarios que lleguen mas allá de lo convencional y lo acostumbrado. Desde sus inicios en Monkey Island, hemos visto su gran ingenio por medio de los diálogos y las circunstancias a las que expone a sus personajes; siempre es un gusto vivir un juego de Tim Schafer, pues es garantía de risas y diversión. Hemos visto que, en los videojuegos, se pretende igualar al cine, fusionar la fantasía de los libros e incluso recrear la libertad de la vida, pero no olvidemos que Tim Schafer nos dio la comedio en los videojuegos.
¿Qué les pareció la carrera de Tim Schafer? ¿Cual es tu juego favorito de Tim Schafer?








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